Mañana es tarde, no hay tiempo en él

d11d5779dfcd587da336ff636a2f18f4Esperamos respuestas, y buenas respuestas. Pretendemos abrir nuestros ojos por la mañana y que por la ventana tengamos paz. Soñamos con tener el control de una vida con Dios. Una vida agradable, prospera, evitando a toda costa el sufrimiento y por si fuera poco queremos que un montón de cosas se puedan dar. Y no está nada mal querer ese tipo de vida con Dios. Pero a la vuelta de un momento mañana es tarde y no hay tiempo en él. Aquí detengo mi auto, y bajo algunas calles hasta llegar a playa y preguntar si en verdad pretendemos eso? A lo bien, ¿queremos eso? Y la respuesta es sí. Anhelamos que nuestra vida sea agradable, buena y con él.

Lo sorprendente de todo es nuestro esfuerzo agónico con lo poco que hacemos, cuando todo se amontona. Tal vez, estamos pretendiendo mucho con tan poco. Y en este aspecto no tiene nada que ver la fe. Tampoco la gracia majestuosa, ni el amor desmedido de Dios sobre nosotros. Tal vez no estamos entendiendo bien lo que Dios nos está diciendo, quizás no comprendemos sus palabras, sus letras, sus manifestaciones, y quizás su misma creación. Tal vez estamos mirando tontamente el dedo cuando hemos perdido de vista el inmenso cielo de estrellas. Tal vez nos arrinconados en una habitación de rutina a la que solemos llegar porque si, porque necesitamos algo con suma desesperación. Pero nuestra vida va como los domingos por la mañana, con una oración que ya ni es oración, con una adoración que se volvió canción porque ya no lo vivimos. Nuestras… Tantas y tantas cosas, personas, circunstancias han hecho de nosotros un trazo predecible. Tal vez perdimos el lenguaje con él. Ya no hay comunicación, solo vacíos, recuerdos espirituales. Nuestra vida se volvió más importante que él. Y eso costo el hecho de no tomar en serio su lenguaje, su voz, la Biblia, el hablar y escucharle, hacer su voluntad.

Su luz sobrepasa toda inmensidad. La oscuridad conoce de él, ya lo ha hecho antes. No dejes que el ritmo de tu vida apague todo, no permitas que tu no entrega, tu no sacrificio, tu bobera, tu fatiga temporal, tu distracción, tu depre espiritual te deje fuera de toda una eternidad con él. Mañana es tarde y no hay tiempo en él.

74 historias para decirte una sola cosa

Puedo comenzar por como inician las historias, o las aventuras pero esta no lo será, aun no es momento de escribirlo todo, aun no estoy autorizado por mí mismo, así que solo les queda usar su imaginación y llenarla de detalles. Hace semanas, creo que fueron muchas, deje de escribir. Mi mente se lleno de humo negro toxico, se fundió de tanto arranque. El puente que hay entre la mente, mis pensamientos, la razón con el corazón, sentimientos, emociones no dio para graficar letras, realmente no dio para nada más que observar, mirar, contemplar, y seguir caminando. Y que les digo del silencio? Que les digo de la ausencia de palabras? Ellos dos, el silencio y la ausencia se juntaron y me aislé como cuando alguien se va a un destino y no deja nota, no dice nada, simplemente se marcha, y en el mejor de los casos quizás me ocurrió como lo escribió  Jaime Sabines:

“Aquí no pasa nada, mejor dicho, pasan tantas cosas  juntas al mismo tiempo  que es mejor decir que no pasa nada”.

Ella ha sido la autentica luz que vuelve y llega a este destino de silencio y ausencia, y sin saber mis porque? Mis para que? Ella siempre llega, se hace sentir, y esta vez volvió hacer los mismo, se hizo sentir y me hizo sentir, solo que esta vez me hizo recordar, me hizo volver a capturar lo que hace meses atrás sentí por ella, pero que luego se fue, gracias a Dios, o gracias a mi, o la vida, o a ella, no sé bien para quien serán esas gracias. Yo estaba convencido de no querer sentir nada por estos tiempos raros, extraños y extranjeros, así que creí que no sentir era bueno y que sentir era malo, ahora creo que ambas maneras no son buenas, ni malas. Creo que sentir algo por ella es sublime y arriesgado, y que no sentir es algo bueno, y peligroso, en fin no se aun cual será la continuación de esta aventura o historia, lo cierto es que me aproximo y me llevo al límite y volvió a interrumpir mi silencio, mis ausencias y sobre todo: me devolvió la forma para que escribiera, y que mejor manera hay de escribir, que mejor forma existe, cuando es para ella, y otras lagunas que siento hacia ella.

 180998_480704621999558_1407773468_nAquí solo escribí una de las 74 historias de como decirle una sola cosa: La Quiero, aunque ella no lo sepa, aunque quizás lo sospeche. A ustedes les dejo para que piensen, inventen, imaginen el nombre y el apellido de ella, si alta o medio baja, si es blanca o piel canela, si vive en mi ciudad o está en Saturno, o sea no me pregunten por ella porque no contestare esas preguntas por ahora. Gracias por leerme y leer esta historia o aventura.

 

Llueve sobre la carretera, sobre este bus que me lleva a casa

Pasan las horas así como pasan los años, y mueren los encantos

Y aquí estoy sentado con gente desconocida que no apetece

Me pierdo pensándote y mi vista en los miles de árboles que pasan rápido.

Te anhelo como aquel niño inocente que por vez primera ve como sus ojitos se van detrás de aquella niña

Pienso, y te imagino más

Sonrió pero tiemblo

Entonces me asusto cuando escucho  tu nombre.

Te he visto distraída y angelical por las calles de esta ciudad

Te he mirado más de lo que debí permitirme

Pienso en ti, pero no decido nada

Pienso pero creo que enamorarse es cosa de extraños, y tú y yo no somos extraños.

He visto salir el sol en el amanecer, y resulta ser especial y maravilloso

He visto pasear historias que llaman amor que luego son lamentos

He hablado por muchas noches con la luna y algunas estrellas de mi corazón

Pero aun dudo del corazón que me toco

Aun pregunto ¿Qué hace la Madre de Haku y Emi en estos tiempos?

Aun dudo de estas letras que pueden enredarme

Por eso sigo aquí de este lado en silencio, mirándola

Observando que pasa, que sucede.

74 historias para decirte una sola cosa: te quiero.

Estas letras llevan tu aroma

Estas letras llevan tu aromaYo me tropecé con ella hace un buen tiempo, como cuando las aves se tropiezan a las nubes, desde entonces sigo sus textos, sus expresiones, sus noches, sus soles por mi canal favorito: Twitter. Ella es la chica de la que no hablo, y de la que nunca había escrito, hasta hace un par de noches cuando abrí la gaveta donde están guardadas ciertas noches con historias para no olvidar. Ella tiene su historia sin ella saberlo hasta ahora. Ella se acercó sin prisa y me respondió a la pregunta que dormía mi luna. Ciertamente la vida es así, la lluvia llega a pleno sol, la sonrisa sale en medio de un par de lágrimas, entonces el mundo es extrañó y Dios cuida a cada uno de sus hijos.

Ella es la chica que no hace pausas para decir, para escribirme y dar aliento en medio de la pereza de las cosas inevitables. No sé donde vive, no se su número de celular, ni cuál es su estrella favorita, en realidad no se muchas cosas de ella, sólo sé que es una chica hermosa, de sonrisa muy alegre, y espontanea. Ha pasado tiempo y aún no la he podido hallar con su carita triste, con su perfume apagado, y sus ojitos tibios al andar. Hace un par de meses vi lo mejor que le pudo ocurrir, y es comenzar su propia historia de amor con el mejor amigo mío: Jesús. Lo que sigue continuación es lo que ella me inspiró a escribir, Dios guíe tú andar, y gracias por sonreírle a mis ojitos.

 

Rosas y mariposas solas

Tus pasos sobre la arena saben a dónde va tú destino

Hay verdades que descubres, mientras yo apenas te descubro.

 

Vivir y no vivir nada

Resistir y no resistir nada

Pero siempre deberás hacer lo correcto cuando corresponda cada noche, cada minuto, cada segundo.

 

Las penas, el lago oscuro

Pocos girasoles, y nada de lluvia

Destino que te espera de frente

Anhelando que suene el milagro para que alcances el cielo.

 

Mueve tus deditos

Vuelve a empinarte

y siempre sueña

Porque nadie puede limitarte

Porque nadie puede marcar líneas en tú territorio

Porque debes alcanzar el cielo.

 

Pasarán los años, llegarán las arrugas

Deambularan mis letras en mis libros

Me iré, no sabré de ti

Por eso espero que mueras con Dios, tú amigo, tú padre, tú Todo

Aquel que me inspiró está noche para darte estas letras.