D I O S I N F I N I T O

No obstante tarde un poco más de lo acostumbrado en mi noche para dormir. Subí mis pies sobre la silla. Tomaba un sorbo de Coca-Cola, y recostaba mi espalda sobre la silla azul. Escuchaba al fondo la melodía de Tenth Avenue North. Meditaba. Así pase una larga, bella y hermosa noche romántica.

Guarde silencio, no ese ensordecedor, ese que te da ganas de llorar, ese que tiene un acelerador en el alma, ese que no resiste el corazón con hielo, ese mismo que muchas veces me obligo a lidiar sin otra alternativa, no, este silencio es el bello silencio de escuchar, de estar tranquilo ante su dulce voz, ese que te dice hijo.

Las horas no pasan, no generan ningún fastidio alguno cuando estas charlando con Él. Lo que escuchas de Él, son respuestas preciosas, son planes que siempre ha tenido para mí. Es un bálsamo saber que existe Él siempre para mi, y que inmensidad saber que yo existo por él.

Hoy, después de un año, sonrió a pesar de las dificultades que hay en Alaska. No pensé que volvería, no lo imagine, eso no estaba en mi Gps, sobre todo por el tamaño de mis decisiones, pero qué difícil es conocerle y seguir siendo el mismo. Es totalmente irreverente creer que podía con mis ideas, con mis pretensiones de seguir y vivir como si nada.

Más que hoy, es saber que soy feliz por su amor infinito, por su imparable amor. Un infinito que sobrepasa las ecuaciónes matemáticas, que supera lejos el romanticismo puro y natural, un infinito de estrellas hechas todas para mí, un infinito que esta cuando estoy bien y cuando no. Un infinito plagado de sorpresas. Su Amor un infinito eternal.

IMG-20150818-WA0007-01Dios es amor infinito, y uno a veces llorando por alguien, que a veces ni es correspondido. Dios dándonos amor infinito y nosotros  tomando el camino de más banca rota.

Dios te quiere, siempre lo ha hecho. Yo siempre he creído, y he pensado qué el problema nunca ha sido Él, que siempre he sido yo. Pues yo soy el que lo ha dejado de amar, de buscar, de escucharle, por mis razones, por mis comodidades, y con todo eso, Él sigue tan igual amándome, sacando el sol todas las mañanas, refrescándome con la brisa, inundando mi mundo de aire para que yo respire, alimentando la creatividad que me ha dado, y a veces tenemos el descaro de enojarnos, e irnos, y ya. Pero que enorme se hace su amor cuando no podemos más, cuando ya las soluciones no quedan. Nos da miedo, y escapamos. Su Amor es real, tan real como un beso, de un abrazo. Dios te quiere, y Dios te ama. Qué tal si ahorita te vas de paseo con Él por el parque, y charlas un rato, seguro tiene cosas que decirte, pero déjalo hablar y escúchalo, seguro te sorprenderás lo que tiene para ti. Que tengas feliz noche. Gracias por leer, y dejar sus comentarios.

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El cielo esperaba por mí

Uno puede pasar tanto tiempo luchando como pueda soportarlo. Quedarse a ratos en silencio, invitar a la soledad a convivir, cerrarse en cada respirar, cambiar la rutina, jugar fútbol, quedarse viendo película los fines de semana, salir por las noches con la música, en fin. Llega un momento donde uno se cansa, toma las maletas y se va. Irse con la terrible idea de que no funciono, de que no se logro. Mas cuando de cierto modo has vivido, has experimentado, lo has escuchado. Entonces atacan las preguntas.

Luego de un tiempo de andar caminando fríamente. De vivir con la normalidad de estar confundido, me eche a perder. Me fui olvidando de muchas cosas, en especial de El.

Pensé que era cuestión de solo trabajo, de cubrir un evento más, y así fui. Fui sin expectativas, sin ninguna ilusión, sin nada que pudiera llevarse mi atención. Me encontré con la sorpresa de compartir con un gran grupo de prensa, unos chicos extraordinarios que le pusieron toda su pasión.

Escuchaba, coreaba una que otra canción. Tomaba los apuntes, grababa los videos, fotos, detalles, hasta que el velo se cayó. Mi alma reconoció esa voz, el viento soplo y los bellos de mis brazos, se pusieron en pie. Los ojos comienzan a inquietarse, y a moverse mas rápido, se comienzan a mojar, y nadie esta allí para ayudarme a que no se inunden. Ya era tarde para evitar lo inevitable. La gracia de su mano siempre ha estado allí, la confianza del cielo ha estado saltando en mi cuerpo y ni yo mismo podía escapar de ello. Ahora mis pensamientos son cubiertos por el padre, El mismo padre que siempre ha estado, el mismo que besa a su hijo en ese momento. Me puse de pie en aquel salón donde cantaba Marcela Gándara, mis ojos mojados, y mis brazos se extienden. Mi rebelión, mi ceguera, mi terquedad, mis ideales, tenían su fecha de expiración. Su voz termino mi silencio, llore como un pequeño, las lagrimas nadaron por mis mejillas. No había nadie que interrumpieran el momento más esperado de lo alto, de mi bello Jesucristo.

Entregarse, impulsarse como si fuera el último segundo de estar con Él, alzar la voz, gritar que solo El, solo por El, Llegue a una cita que no sabía que tenía. El momento termino, me seque el llanto y continúe.

"El reino de los cielos viene en la pobreza, en las manos atadas, en la oscuridad. Con mis propias manos me destruyo, quemo mi futuro. llega el amanecer, es su voz, estoy soñando alcanzar el otro lado".

“El reino de los cielos viene en la pobreza,
en las manos atadas, en la oscuridad.
Con mis propias manos me destruyo,
quemo mi futuro.
llega el amanecer,
es su voz,
estoy soñando
alcanzar el otro lado”.

El cielo venia por mi y ahora era el pastor Rubén Hernández dañaba mi cabeza, y lo logro. La razón hizo eco en mis ideales, en los conjuntos diagramados que tenía ya plantado en lo que he vivido. Mi noche fue ferozmente atacada. La profundidad no tiene límite cuando se trata del rescate, cuando se trata abrir el corazón de un hijo y mostrarle que siempre he estado para él.

Christine d’ Clairo, llego a la tarima, había luces, gritos. Ema Rodríguez en la guitarra efectuaba los sonidos, el ambiente estaba listo, y allí comenzó el viento del cielo sobre la creación. Los hijos adoraban. Una sola voz en el coliseo. No había palabras que decir, pero El me amaba, El no me había cambiado por otro hijo. El me espero, me perdono, me dio su luz. El es Dios, El que es y siempre será.

Ocurrió, sucedió en la forma más inesperada, como cuando ocurre un milagro no esperado, no rogado, no pedido; como un regalo que llega a tus manos en un día cualquiera; eso fue lo que paso, así fue y así lo recibí. Pensé que ya había terminado mi año, y no fue así 🙂

"Permanecen la fe, la esperanza y el amor. Pero el mayor de ellos es el amor".

“Permanecen la fe, la esperanza y el amor. Pero el mayor de ellos es el amor”.

La felicidad es eso que no se describe, es el abrazo del padre, es un sentir que tiene una dimensión brutal que aprieta el corazón, y te hace sentir libre por completo, te vuelve la esperanza en un solo segundo, se prende el cielo en una sola fiesta y te hace ver cuán equivocados podemos andar lejos de él.

El fosforo se enciende y luego se apaga. De cada uno depende que el amor no se enfrié, que el regalo no se pierda. Cuiden su amistad con el cielo, protejan sus ojos de la cruz, amen cada segundo de vida que él nos da, luchen hasta no pensar, la eternidad es el inicio. Lo que Dios determina, no tiene fin.

74 historias para decirte una sola cosa

Puedo comenzar por como inician las historias, o las aventuras pero esta no lo será, aun no es momento de escribirlo todo, aun no estoy autorizado por mí mismo, así que solo les queda usar su imaginación y llenarla de detalles. Hace semanas, creo que fueron muchas, deje de escribir. Mi mente se lleno de humo negro toxico, se fundió de tanto arranque. El puente que hay entre la mente, mis pensamientos, la razón con el corazón, sentimientos, emociones no dio para graficar letras, realmente no dio para nada más que observar, mirar, contemplar, y seguir caminando. Y que les digo del silencio? Que les digo de la ausencia de palabras? Ellos dos, el silencio y la ausencia se juntaron y me aislé como cuando alguien se va a un destino y no deja nota, no dice nada, simplemente se marcha, y en el mejor de los casos quizás me ocurrió como lo escribió  Jaime Sabines:

“Aquí no pasa nada, mejor dicho, pasan tantas cosas  juntas al mismo tiempo  que es mejor decir que no pasa nada”.

Ella ha sido la autentica luz que vuelve y llega a este destino de silencio y ausencia, y sin saber mis porque? Mis para que? Ella siempre llega, se hace sentir, y esta vez volvió hacer los mismo, se hizo sentir y me hizo sentir, solo que esta vez me hizo recordar, me hizo volver a capturar lo que hace meses atrás sentí por ella, pero que luego se fue, gracias a Dios, o gracias a mi, o la vida, o a ella, no sé bien para quien serán esas gracias. Yo estaba convencido de no querer sentir nada por estos tiempos raros, extraños y extranjeros, así que creí que no sentir era bueno y que sentir era malo, ahora creo que ambas maneras no son buenas, ni malas. Creo que sentir algo por ella es sublime y arriesgado, y que no sentir es algo bueno, y peligroso, en fin no se aun cual será la continuación de esta aventura o historia, lo cierto es que me aproximo y me llevo al límite y volvió a interrumpir mi silencio, mis ausencias y sobre todo: me devolvió la forma para que escribiera, y que mejor manera hay de escribir, que mejor forma existe, cuando es para ella, y otras lagunas que siento hacia ella.

 180998_480704621999558_1407773468_nAquí solo escribí una de las 74 historias de como decirle una sola cosa: La Quiero, aunque ella no lo sepa, aunque quizás lo sospeche. A ustedes les dejo para que piensen, inventen, imaginen el nombre y el apellido de ella, si alta o medio baja, si es blanca o piel canela, si vive en mi ciudad o está en Saturno, o sea no me pregunten por ella porque no contestare esas preguntas por ahora. Gracias por leerme y leer esta historia o aventura.

 

Llueve sobre la carretera, sobre este bus que me lleva a casa

Pasan las horas así como pasan los años, y mueren los encantos

Y aquí estoy sentado con gente desconocida que no apetece

Me pierdo pensándote y mi vista en los miles de árboles que pasan rápido.

Te anhelo como aquel niño inocente que por vez primera ve como sus ojitos se van detrás de aquella niña

Pienso, y te imagino más

Sonrió pero tiemblo

Entonces me asusto cuando escucho  tu nombre.

Te he visto distraída y angelical por las calles de esta ciudad

Te he mirado más de lo que debí permitirme

Pienso en ti, pero no decido nada

Pienso pero creo que enamorarse es cosa de extraños, y tú y yo no somos extraños.

He visto salir el sol en el amanecer, y resulta ser especial y maravilloso

He visto pasear historias que llaman amor que luego son lamentos

He hablado por muchas noches con la luna y algunas estrellas de mi corazón

Pero aun dudo del corazón que me toco

Aun pregunto ¿Qué hace la Madre de Haku y Emi en estos tiempos?

Aun dudo de estas letras que pueden enredarme

Por eso sigo aquí de este lado en silencio, mirándola

Observando que pasa, que sucede.

74 historias para decirte una sola cosa: te quiero.