La historia de Soma e Hiroto.

BeFunky_ViewFinder_3.jpgEran muy chicos los dos, aunque no tanto para enfrentar la vida. Soma era mayor pero no parecía, su cara y su cuerpo demostraba menos edad, igual que sus respuestas, igual que sus silencios. Hiroto por el contrario era dos años menor, pero se veía más grande, más independiente, más hábil, más conversador, sin penas para convencer a las personas. Ambos se conocieron en la iglesia la mañana de un domingo. Hiroto lo invitó a ser parte de sus trabajos, y Soma aceptó felizmente. Pasaron meses y se entendían, pasaban horas compartiendo ideas, hacían del trabajo algo ideal, algo normal. Hiroto viajó y dejó encargado a Soma de todo. Soma se encargó por un mes de las labores de Hiroto, y aunque era algo pesado, siguió hasta su regresó.

Hiroto llegó con aventuras de otro mundo, con un universo cargado de fantasías y sueños, que despertaron en Soma ganas de querer intentarlo. Soma vivía una realidad escasa, mientras que Hiroto sin pensarlo sacó de su maletín la respuesta al estrés de Soma, le dio la salida a la angustia de sus noches y oraciones. Soma no olvidó eso, tampoco las noches en que la comida faltaba en ciertas lunas para ambos, pero allí estaba la amistad, que dicen que supero todo por aquellos días.

hombre-caminandoEl tiempo siguió sus pasos, y el tiempo de tomar caminos separados llegó. Se marcho cada uno a su vida, a sus sueños, a sus leones enjaulados, a conocer, a caerse, a morir a ciertos caminos, y verdades. Soma vivía combatiendo su silencio, batallaba los altibajos de sólo observar, de no arriesgar mucho, de encontrar un camino para andar en medio de sus múltiples preguntas que lo perseguían. Hiroto volvió a lo que siempre supo hacer, batallando a sus deseos, y tratando de encontrar algo mejor a su porvenir.

Los copitos de la nieves caían esa tarde cuando sonó el celular de Soma, era una chica que no conocía, y le hablo de su amigo Hiroto. Soma se sorprendió porque a pesar de los años que habían pasado Hiroto lo volvió a buscar por medio de esa chica. Pero está chica le dijo que Hiroto había cambiado, que lo quería ver, a lo que Soma de inmediato cuadro todo y se encontró con la chica para viajar hasta donde se encontraba Hiroto.

La mañana del domingo llegó y los tenis de Soma estaban listos, el camino en bus era largo, y está chica antes de llegar al lugar donde estaba Hiroto volvió a repetir que El había cambiado. Soma entró aquel lugar y ciertamente era grande, era como un lugar de formación, como una gran escuela que te ayudan a salir de ciertos episodios no muy buenos. Soma observaba como los demás eran visitados por sus familiares, y cuando vio a Hiroto se dio cuenta que El era uno de sus familiares, era su apreciado amigo. Lo abrazo, y hablaron como el ayer. Hiroto le contó sus aventuras, lo que aprende en ese lugar. Comieron, caminaron, cantaron, le mostró su dormitorio, hasta que se asomó de nuevo la hora de marcharse. Se despidieron, Hiroto le dijo que observara bien las cosas, que no cometiera el error que El hizo, que no se desesperara, que todo llega a su tiempo. Soma se fue y con ello se fue todo.

Cuando Hiroto salió de aquel lugar, salió casado y con un niño. Su vida había cambiado, su físico también, y su destino. Ya no había tiempo para perder, ni para el placer. Tanto Soma, como Hiroto abandonaron su amistad, no volvieron a verse, ni hablar. Cada uno en sus luchas, cada uno con su soledad, con sus maletines y compromisos. Hiroto casado y con obligaciones mientras que Soma buscaba respuestas a su vida.

2603521293_d22b3e8460Una historia de una amistad que acabó. Decisiones que traen consecuencias. El Abandonó del uno al otro. El dolor de un tiempo no programado, de un matrimonio no planeado y la vida de un niño en medio de. Las dificultades, los problemas no arruinaron la vida de Hiroto. La desilusión, ni el temor destruyeron a Soma, pero lo que sí los derrumbo fue no tener un “Sueño real”, no luchar por tener uno, fue haber visto la decepción y haberle creído, haber olvidado el rostro de la Esperanza en la oscuridad.

De Blanco

Estas semanas escuche expresiones como : “Estas ahogándote en un vaso de agua”, “No es para tanto”, “No lo cojas a pecho”, “Porque te complicas tanto la vida”, “Es cuestión de desicion”, “A veces es complicado entenderte”. Tengo que decir que estas semanas han sido complicadas para mi. Tengo que escribir y decir que cada vez es diferente, que cada vez es distinto, pero aveces no logro evitar que me pasen cosas. y lo que paso fue que, llegue al punto del estrés emocional, de esos que lo que diga lastima, que lo que calle también. Que vas y se empeora la situación y si no voy se multiplica. Ocurre que si escribo me acribillo, y si no lo hago me hace falta el aire. Pasa que, no te busque pero me encontraste, y si lo busco no siento nada agradable. En fin, en resumen fueron una cantidad de emociones explosivas que viví durante estas semanas y lo cierto del caso es que sin darme tan duro, siendo flexible conmigo mismo y honesto, logre fallar en todas, no pude atinarle a ninguna, todas las embarre, lastime a mis amigas, le falle a Dios, me aislé de la casa donde esta el amor, descuide peligrosamente la clasificación al final de mi carrera técnica y me olvide que a mi cuerpo hay que alimentarlo, hay que cuidarlo. Dije cosas que no debí decir, calle lo que no debí callar. Deje de hacer lo que tenia que hacer. Fui a donde no debía y no fui a donde debía estar.

¿Cuan complicado es estar en una situación donde siente que no puedes dar mas? ¿Que complicado es tratar de resistir en situaciones adversas? En la guerra los sentimientos no existen. En los desiertos el agua no aparece. cuando todos te abandonan, cuando nadie parece entenderte, ni caminar de la mano hasta el final de una tormenta ¿Que hacemos?. Ayer luego de estrellarme muy fuerte con mi inmenso globo, y ver mis catástrofes de decisiones y errores, fui  un rato a esas magicas Escaleritas del viento. Allí sentí ese silencio final triste de mi culpa, hasta que logre llegar a la calma. Respire, y me senté en aquella silla blanca de mi iglu y repase mi ayer, me acorde de lo que mis ojos han visto y mis odios han escuchado y que he hecho durante estas semanas, y me di cuenta que así como los que están cerca  de mi han salido lastimadas, tristes, y soy su causa y efecto de alguna rabia o disgusto, de igual modo también, esta  Dios conmigo, cuando hago cosas que me alejan de sus palabras, de su amor y ver que sufre y llora por mi, que también se entristece cuando me alejo, cuando hago cosas que no convienen.

Que fatal es sentirse que has fallado. Que desastre es verse arrugado, triste, con los ojos mojados de darte cuenta que a las personas que mas quieres lastimas, Que aquel que te creo y siempre esta allí para ti, también le has fallado. Aun existe la esperanza. Aun como me decía una chica: “Lo tienes todo”, aun puedes respirar? entonces aun puedes cambiar el error de hoy y sanar el dolor que aflige tu alma, y perdonar, y esperar que los corazones a los que causaste dolor, y rabia, se cicatricen y sigas adelante. Me gustaría, haber cambiado esas situaciones, haber actuado de la mejor forma, pero ya fue, ya ocurrió y hoy estoy delante de estas circunstancias. Ayer Dios me dijo que me quiere: “De Blanco”. Me quiere ver transparente, puro, donde este bien, donde confié en El. Donde aprenda a sonreir cuando no exista nada. Me quiere ver buscándolo cuando tenga algún dolor en el alma. Me quiere ver diciendo la verdad siempre, sin mentiras. Donde deje de hablar tanto, y haga mas por esta relación. Voy a terminar diciendo que me sentí regañado, me sentí sin pocas palabras y aceptando eso que a mi me cuesta un montón: “Gracia una vez mas”. Creo y estoy seguro que Dios nos quiere ver de blanco siempre. Gracias por leer estas historias, que Dios los bendiga.