La Monada

Eran estas fechas de diciembre cuando volví a entrar en aquel lugar que de chico había conocido (el templo de mi antiguo colegio, el 20 de Julio central) fui con mi primo Jaime quién me había invitado, ese sábado a Generación Jesús.

Esa extraña sensación de ir a un lugar que conoces, que recuerdas, y tener esa tal vez necesidad de volver a el en otras circunstancias. El templo estaba intacto, con ese piano elegante. Por mi parte yo seguía delgado como siempre, sin palabras en mis bolsillos, envuelto con mis propios pensamientos, me senté en aquella banca. Estaba lleno el lugar, vi saltar  los chicos con esas canciones que tenía en mi diminuto mp3 de pilas (Bartimeo, Loco, todo poderoso entre otras me eran conocidas). Escuché la predica, y me agrado la atmosfera. Cuando terminó me presentaron a lo que sería mi familia sin yo saberlo.

pide masEse sábado los distinguí de la multitud, escuche sus nombres. Eran espontáneos, diría que demasiado, no les importaba llorar, reír, o hacer travesuras. Eran chicos diferentes a lo que normalmente yo me tropezaba. Allí inicie con ellos, y aunque suena a “estar integrado con ellos”, no fue así, yo hacía exactamente todo lo contrario, y no por terquedad, mas bien porque me costaba demasiado abrirme, ser espontaneo aunque lo era a mi modo. Yo guardaba silencio, mas del que puedan lograr imaginar. Los observaba uno a uno, sin que se notara. Aun así ellos saludaban con la alegría, con la carga, con la falta de, con la abundancia de, pero eran espontáneos con lo que tenían dentro. Así me aceptaron, total en cada grupo siempre hay diversidad de personalidades y personajes. Comencé a parchar con ellos, era un grupo, un gran grupo (juntos & unidos) que solía ir después de aj a plaza de la paz (en ese tiempo era “La Plaza”) que luego con el tiempo tomaría el nombre de “Escaleritas del viento” (en honor a lo especial que se convirtió, en especial para mí, en otro post les escribiré de ese lugar), en otras ocasiones llegábamos al “Hotel Viáfara” a continuar con la insatisfacción santa que se había, o simplemente a estar.

Debo confesar que me tomo tiempo asimilar eso de “Hotel”, en realidad lo sigue siendo. Era todo un hogar, con unos padres en todo el sentido de la palabra. Nunca falto el consejo, la mano extendida, el llegar y sentarse sobre el mecedor, escuchar música, saludar, entrar al cuarto, desahogarse si era necesario, compartir el pan, la ayuda del cielo, ser corregido, ser instruido, amado y tenido en cuenta. Estábamos Ilesos, tercos, muriendo, soñando,  gritando las canciones de Rescate. Otras veces insoportables, tristes, deprimidos, en fuera de lugar. Así, era el “Hotel Viáfara”, el hogar, que es dirigido por los padres que fueron y que siguen siendo padres. El señor Walter y la señora Olga nos aceptaron a cada uno con nuestras cargas, nuestras estupideces,  y locuras,  y nos formaron con la palabra, con el ejemplo. En palabras más precisas era un lugar de formación. Encontré padre y madre sin haberlo solicitado, y sin darme cuenta que lo necesitaba (Pa Walter y Ma Olga Gracias ♡]]

Sin dinero, sin pretensiones de tener amigos porque no los necesitaba, los encontré. Crecí y fue muy duro eso. Lidiar a Benjy era tenaz, sacarle palabras, hacerle ver lo que había para él, sobre todo cuando alguien cumplía y cada uno expresaba sus deseos, eso era para mí todo un desafió (a veces una tortura). Pero en cosas tan pequeñas pude crecer.

MONADAEl nombre de “La Monada” no recuerdo bien a quien se le atribuye, no sé si fue lucia (José para mi), si fue óscar, Jaime, Eddy, Marcelo, Félix, Richard, Indira, o Benjy, pero sea quien sea, se le tomo ese nombre debido a la gran influencia que tenia la banda de Rescate en nuestras vidas, una influencia especial, y muy particular. Es como si Ulises (El vocalista, y líder de la banda) viera nuestras vidas por una cámara, como si leyera alguna de nuestras cargas, de nuestros sentimientos ante el mundo. En fin, el nombre de La Monada llego sin proponerlo en sí, es un nombre que se quedo con nosotros y del que nos sentimos identificados.

Sin duda luego de 8 años, hemos cambiado, hemos logrado sueños,  hemos trazado llantos de alegría pero también de dolor y consuelo. Nada ha sido fácil, nos separamos,  debíamos emprender un camino propio. La Monada es mi familia, son recuerdos y presentes, son regalos no merecidos, son sonrisas de la gracia, son avenidas de un camino que nos impulso a seguir creyendo el mensaje de la cruz. Los rescateros de almas, la monada pidió más y Dios no los dio. Tal vez en ese tiempo no tenía tanta certeza de cuanto amaba a Dios, hoy me doy cuenta que si lo ame, y que Dios los puso como pibes y pibas para sentirlo, para creer que si se podía con esas luchas que teóricamente ya estaban perdidas, pero que hacíamos de ello algo familiar para todos.

Al principio, y lo que va, seguramente nada hubiera funcionado, ni la hermandad, ni la amistad, ni las manos extendidas del uno al otro, ni las discusiones, ni los malos entendidos, nada, de no ser por Dios, él fue quién nos presento, no junto y nos unió, a Él la gloria por siempre.

Benjy

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Mis Ojos

Nada está escrito en su totalidad en mi libro de historia, así que sin tanto sonido, aquí estoy a oscuras. Empieza está noche, demasiado sublime por así tratar de escribirlo. Aquí estoy con ese silencio que es tan agradable, y con estas inmensas y fuertes gotas que se mueven dentro de mí y que salen como rocío de la mañana. No pensé, ni imaginé llegar a donde estoy, pero Dios ha sido un groso conmigo.

Yo prefiero escribir, que hablar, prefiero a pocos que a muchos. Sin duda alguna he visto mis ojos frente al espejo, los he visto saltar sin paracaídas como un niño detrás de niña linda. Los he visto quebrarse ante el dolor por la ausencia de alguien que ya no está aquí en mi globo. He visto mis ojos callarse durante años por esa ausencia de un abrazo que hubiera calmado mi descontento ante las adversidades que no entendía. He visto mis ojos no parar ante aquella soledad que viví de forma libre ante mi depresión. He visto como me preguntaba cuando daba todo de mí y no salía nada bien, pero sobre todo he visto cuando me miro y me dio un lugar cuando no me encontraba yo y son los mismos ojos que cada día, El le da vida, los mismos que me dio al nacer.

Cuan duro es estar de pie resistiendo. Cuando duro fue aquel febrero del 1987, cuando los doctores no daban nada por mí y mes después, salí con esos ojitos de inocencia y sonrisa. Cuan duro ha sido aceptar cosas que no hay, y que tanto necesitas como el mismo aire. Cuan duro ha sido escribir tantas letras, con tantos momentos guardados en mi gaveta de memoria. Cuando dura es la vida misma, y elegir a cada segundo a ti, El que me hace fuerte en mi debilidad. Cuán grande es ver como mi corazón se levanta de la nada y da un segundo más.

No hay regaló más grande en el mundo, que ustedes me pueden dar. No hay sonrisa más bella que la madre de Haku me quiera dar. No hay nada que podrán hacer, que me alegre demasiado el corazón que saber que Dios pensó y planifico un día en el mundo para que yo naciera y ustedes me conocieran.

Gracias a todos, los que siempre me leen, y los que hoy lo hacen. Aquellos que apenas se asoman por la ventana. Aquellos que ya tienen momentos conmigo. Aquellos que ven de lejos y aquellos que comparten calidad de tiempo. Aquellos que discuten conmigo, y los que saludan en mi Twitter. Aquellos que tratan de entenderme y los que no. Aquellos compañeros de iglesia, de trabajo, de vida, Gracias por su espacio. Gracias a los que son familia pinguinera, y a los de la monada. A los dos que admira mi alma: Becky & Manger (hermanitos), y a la gloriosa mamá que nunca me dice un No para mí. Gracias a niña misteriosa por dejarme estar en tú playa y tirarme arena a cada momento con tanto amor puro y hacerme crecer, y a Pitufinha por ser la niña de Neptuno que está cuando otros duermen.

Y que sí Dios es un groso? Jejeje es un súper groso, aun cuando hago bien o hago mal o  cuando todo está mal para mí.

La Verdadera Felicidad

 

No necesito inspiración para escribir de mi familia, de mi identidad, de mis amigos, de lo que quiero, Incluso de mi País. Necesito inspiración para abarcar esos seis aspectos en un solo concepto. Por un lado esta lo que quiero llegar a ser, puede que no signifique mucho para los demás, pero para mí significa el medio para sentir que cumplí todo lo que tenía que cumplir, para sentir que ya enseñe lo que tenía que enseñar. Que quizás tenga que hacerlo en lugares diferentes y ayudarme con personas diferentes, siempre optaré por ser alguien que crezca por medio de otros, y que otros crezcan por medio de mí, siempre seré alguien que brinde cariño, alguien que enseñe de la verdadera identidad, Dios, siempre seré alguien humilde y prudente, aunque cueste.

Por otro lado está el corazón apegado que tengo y la aferración a cosas que me traen una especie de felicidad que de algún modo llega a ser pasajera, la cual a veces destruye la verdadera felicidad. Esa a la cual todo estamos en constante búsqueda y que es tan fácil encontrar. No es difícil obtenerla, ¡sí!, ¡la verdadera felicidad! Esa que está llena de muchas emociones, las cuales hacen de ella tentadora y eficaz, ¡lo cual puedo afirmar!; como me dijo un amigo el secreto está en “Solo dejarse atrapar”.

Porque no llegar a ser aquello que siempre deseamos, un buen hijo, un buen hermano, un buen padre, un buen amigo, un buen colombiano, un buen cristiano, una buena persona. Esto se llama optar de Amar amando. Aquí es donde quiero llegar porque no podemos ser transparentes, livianos y dar amor, ahí es donde se desprende todo lo que abarca la verdadera felicidad, en Amor y amor para con otros.

=>@MaryGarciaRoa