Tres Ventiseis

Tres VentiSeisPor mi propia cuenta convencí a la miseria de abandonarla y entre a un grandioso lugar que ustedes llaman: “Oportunidad” [Decir adiós es perdonar].

Desde entonces ha llovido mucho, he tenido que tener que entrenar a un corazón a base de esfuerzos, y luchas para sostener. ha sido un invierno con primavera, ha sido mucho en poco tiempo y espacio. Sigo siendo el mismo pero con otros ojos. Son tres veintiséis, y unos cuadernos llenos de historias que cuentan retratos de mi corazón, de mi soñar, de mi vivir. Yo fui hacia ella y ella estaba allí.

Primavera, dulces ojos cuando no quieres alzar la mirada. Creyó en mí y yo volví a creer que podía soñar. ¿Cómo resumir en letras lo que siento por su nombre en Saturno? ¿Cómo pasas un trozo de corazón que se mueve a definir una amistad? ¿Que hace que alguien te importe cuando hace unos meses ni sabias su nombre? No es coincidencia que entre miles de usuarios llegara a ti, simplemente le doy los créditos a quien merece mi vida [Dios] Entonces, ya sé quien nos presentó, ya sé quien nos ayudo cuando pensábamos que no seguiríamos más.

Hemos obtenido grandes momentos y los convertimos en más que buenos recuerdos, porque obtener buenos recuerdos de alguien no es tan fácil. Ahora vemos más y mucho mejor, ahora somos más estables como un roble. ¿Ves? ¿Lo observas? Yo creo que puedes sentirlo, ¿Puedes? ¿Escuchas los aplausos del cielo? [Jaaaaaaa] ♡ Pasamos lo difícil, y configuramos una nueva teoría. Entonces teníamos razón que el tiempo, sin letras, sin llanto, sin sonrisa, no es tiempo, que querer sin estar, sin dar, no es querer, que amar sin costo, sin despojarse, sin padecer, sin morir, no es amar. Entonces estamos mejor que cuando comenzamos, niña linda.

“El hombre que tiene amigos ha de mostrarse amigo; y amigo hay más unido que un hermano”.

Tres VentiSeis

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Hospital

hospital

Discúlpenme la ausencia, pero necesitaba suero. Me he pasado la vida tomando decisiones. Decisiones para todo. Para comer o no comer, para irme o quedarme, para despertar o seguir dormido, para dejarme tratar o hacer lo que yo pienso. Luego de muchos meses tomé una de esas decisiones que antes había tomado a la ligera, de las que me emocionaba y ya, y fue en esas divertidas y aceleradas decisiones que me equivoqué; pero que  aprendí, así que está vez volvía una situación que requería una decisión definitiva. Son esas decisiones que no merece estar la emoción presente, ni la locura suelta, sólo Dios y yo, yo y Dios.

<Las decisiones son preguntas que Dios debería responder?>

La iglesia (hospital) ha sido una de mis preguntas repetidas en mi cuaderno, y volvía a estar presente de nuevo. La pregunta estaba hecha, y mi decisión aún congelaba mi respuesta. El hecho de cambiar significaba trasladarme a un nuevo hospital, donde habría enfermeras de muchas clases, con doctores con estudios y sin ellos, con procedimientos, fórmulas y atención de manera muy diferente y de la que yo debía aceptar. Así que después de un tiempo, me traslade a ese nuevo hospital, (que un tiempo muy atrás ya había estado y del cual yo me había escapado en todo el sentido). Ese hospital, era parecido pero a la vez muy diferente (a donde yo estaba). El principio fue algo incómodo adaptarme, pero la medicación era lo elemental en ese momento para mi recuperación. El tratamiento inició. El arte de estar en cuarto al lado de unos pingüinos desconocidos fue una tarea muy compleja, dado a mi ayer.

hospital1Han pasado casi 8 meses de estar en el nuevo hospital. La sala pinguinera ha sido efectiva para mi recuperación, la paciencia y el respirar de la sala me ha hecho sentir tranquilo y confiando. Los pingüinos han sido de mucha ayuda en días donde el oleaje me ha pegado sin piedad, donde mis pies no saben naufragar. He visto los colores reales de esta sala, y he visto la Pingüina-líder sacar sabiduría y fuerzas por este pingüino terco y algo inquieto, pero sobre todo he conocido algo que no pensé conocer más (pingüinos llegar a mi corazón). Tanto ha sido mi recuperación, que he podido salir a caminar a otras salas y conocer a Pitufinha, una chica que se ha ganado mi confianza y corazón, y de la que he aprendido mucho, también pude ver a la prima de Haku, a mi hermanita, y a otros que también andan y luchan en este hospital.

Lo cierto es que yo no podría haber entrado a tal procedimiento, a este hospital sin haber querido (intención) sino hubo un comienzo, un comienzo que se llama: “la Monada”, unos pibes imperfectos dispuestos a dar por este pingüino algo más que una compañía, y qué decir de florecita, de Solecito, de niña inquieta, de Loquilla adorable, y de la dulce y bella niña linda y de la actual niña misteriosa que me deja el cabello de pie. Uno no llega a ningún rincón sólo. Yo no podría tener la recuperación por sí sólo, sino hay personas que te ayuden y te prueben. Atrás hay historias, hay noches, hay desespero que aguantaron por mí. Ese fue el inició doloroso de un pinguino rebelde que no quería someterse a un tratamiento, a un proceso que no quería vivir, que no quería escribir, ni hablar, ni ser, ese fue el inició de un  tratamiento de formación, y es por eso que estoy aquí luchando con el mejor especialista que me ha operado: Dios, el mismo que siempre arriesga por amor, olvidando cuando olvido tomar mis pastillas, y medicamentos, el sigue allí.

Continuara . . .

 

Job y yo

Para mi la comparación no existe, por eso creo que cada persona en este mundo, invisible o visible, ciego, o sordo, con ganas de morir o vivir tiene un valor incalculable. Seguro que la gran mayoria estaran de acuerdo conmigo y es que “Jesus” es el persona de la vida, mas alla que le creamos o no, mas alla de que nos guste lo que dijo o no, mas allá de que seamos parte de alguna comunidad cristiana, católica o de ninguna, en tal caso la Religión no existe y si existe la inventaron mal, pero no hablare de eso, solo digo que para mi “Jesús” se robo mi película, se robo mi vida, y aunque he intentado algunas veces quitarlo o bajarlo un poco no he podio y a ser sincero no podre, pero bueno tampoco ese es el tema. Después de “Jesús” me encanta un personaje que no esta acá en la tierra. He leído algo de El en uno de los mejores libros que he leído “La Biblia”, y ese es “Job”. Job era un Señor Rico, muy adinerado, con tierras, hectáreas, con criados, con una familia algo numerosa y normal para esos días: 10 hijos (7 pibes y tres pibas). Yo admiro a poca gente, y uno de ellos es Job y lo admiro por su santidad, por su berraquera, por no dejarse llevar del chisme, de las habladurias, de lo que decian, ese man se mantubo hasta el final y murió creyendo. la manera en que vivió y sobrevivió. su decible trasntorno de la abundancia hacia la necesidad. el cambio absurdo de la alegría a la tristeza. El cambio de estación de tener compañía a una soledad abismal. de tener y poseer un cuerpo tan tranquilo y sano a un cuerpo insoportablemente enfermó. Estos días por razones, me recordé su historia y vi la mía, y me hizo escribir algunas cosas mías como estas, y aunque por ningún momento la comparo, ya que no es igual, lo cierto es que a veces pienso que lo que uno vive es demasiado letal, demasiado grande, pero luego veo a Job y me doy cuenta que lo mio solo son letras que dicen mucho, pero solo eso.

Unas millas más en el desierto es donde cae mi verdad, es donde dejo de ser, solo que ..  ¿donde está el milagro?. El paisaje no apasiona, no se retiene mas bien me cambia, porque yo ya quiero llegar y esta melódica y boba canción sueña y mi corazón sufre por amar.

Un plato vacío y en mi estomago danza la ausencia sin palabras, cabalgando sin mi. la factura no se hizo esperar y yo callo en está libertad ¿Cuanto crees que pueda esperar?

Se agita mi alma y mi vació se enloquece con el ayer. las notas sobre el cuaderno que no he dejado de observar y sobre todo ese mismo renglón que me recuerda tantas cosas, y momentos. sopla el viento de la impotencia y derrumba lo poco que tengo y he conseguido. Aquí estoy y de que forma. No escondo mi forma de decir que parece el final de un comienzo, tampoco la razón por la cual mi alma llora. El río me lleva, el sol brilla y la vida me devuelve. Alguien me dijo y que todo obra para bien, alguien me dijo que el amor desgarra y te deja suelto y que deja correr, Entonces hoy me dejo sediento en esta espera.