Me llamé soledad, y Él se llamó compañía.

La sensación del error, el paso que ya fue, es como he vivido durante un tiempo. Me equivoqué como lo hacen los expertos del clima. Falle como lo hizo Roberto Baggio en la final del 94. Escuché los gritos muy cerca, de los extraños, de los que saben mi nombre. La recriminación de mi consciencia. … Continúa leyendo Me llamé soledad, y Él se llamó compañía.