¿Surfear letras?

Escribir no da dinero, y hasta ahora no da amigos con dinero, pero si buenos seguidores.

Escribir es como surfear la ola más alta del mundo mientras los demás están con sus celulares y cámaras grabando desde la orilla. La ola llegará, y mientras eso ocurre, uno anda en el mar, dibujando e imaginando la gran ola, mientras todos esperan de lejos lo bueno, genial, y divertido. Ellos esperan sacar la mejor letra que des, para compartir en sus redes, o ponerla como foto de portada en algún lado, o ponerla en su alma.

¿Surfear letras?

A veces no hay. Simplemente se agotaron, no hay más exhibición de letras. Toca esperar a que arreglen la tabla, y el cuerpo se componga. y para uno que mal o bien lleva algún tiempo en esto, es duro. Es como si el sol se le terminara su luz, si la ola se secará. Es un desastre, una tragedia de enormes proporciones.

Escribir a veces es tortura, es locura consentida, es estar en otra cama, en una silla con la persona que menos uno desea, y ama en un tiempo determinado. Es caminar tomado de la mano con esa chica que siempre te ha enloquecido, y estar a su lado hasta la noche se acerque, y ustedes terminan en su imaginación lo que venga.

Escribir es no estar, y estar. Es la depresión en una banca cerca del mar, es la soledad en una clínica un 18 de algún mes de mayo. Es viajar a mundo que no sabías que existía. Escribir es andar definiendo el amor y el perdón en el mismo grado y sentido. Escribir es también cuando no deseas escribir, o cuando tienes que hacerlo porque tu firma está en un convenio, entonces hay que darle como sea, agarrarte de cualquier inspiración, ¿y cuál inspiración cuando no la hay? entonces es un serio problema. A veces sería bueno no tener el don o la dicha o como quieran que le llamen de escribir.

En fin, esto de escribir, es regalar un poquito de pensamientos que se salieron de la jaula.

Amar en teoría no es amar.

Amar en teoría no es amar.Haku: ¿Cómo conquistaste a mami?
Ben: Pensando . . (Espero tener más de tres cuadernos para cuando pregunte eso mi pequeño.

Creo que Haku desearía escuchar, que su padre Ben luchó incansablemente contra una manada de gigantes, que derribe puentes de miedo, que salte a pie descalzo al otro lado del mundo por su amor, que siempre la espere, que guarde silencio cuando estaba enojada y se desahogaba. Que ame a su abuela, aunque ella no gustara de mi al principio. Que ore por ella antes de conocerla. Que me sacrifique, que siempre la ame a pesar de mis continuos errores, que aunque era un tonto siempre busque la ayuda de Dios.

Pero se imaginan si la respuesta sea:
“Es que casi no lo hago”

¿Triste cierto?

Pero Dios, lo hace a cada momento. Dios nos conquista tanto, que El tiene una memoria fresca, tiene siempre una expectativa cuando llegamos donde El.
Que la presencia de Dios, que tus platicas con El, no se vuelvan tan familiar y aburrida, que no se nos olvide Quién es El.
Una relación honesta, y sincera con Dios no es fácil, no es sencilla, pero El está con nosotros, y ante eso, su amor está allí en lo secreto de nuestro silencio.

Si luchas por una chica, cuanto más por Dios, cuando El es él padre de esa chica. Cuando es quién nos ha sostenido en Todo.

Amar es un universo infinito de sacrificio que palpita, y pide a gritos: que actúes, que te muevas.