Ella es real

Me ausente un poco de publicar mis textos. El tiempo en algunos momentos llega a ser tan nulo hasta para uno mismo. Pero seguí escribiendo, a eso vine. Pero lo real es que necesitaba alimentarme de mi espíritu. De mis propias ideas, de mis fracasos, y de ciertas soledades que caen bien. Y lo que escribí me gusto, y con ello me sirvió para continuar, pero tenia que pasarlo por el proceso de si vale la pena de ser publicado o no, de deconstruir mis textos realizados durante estos meses. No es una tarea sencilla, pero era necesario para armar los bloques que verán pronto. 

Ahora, “Ella es real”. Pero tengo que retomar y regresar el casette de esta melodía que tanto me gusta. 

Yo pasaba por un momento jodido. intentaba que las cosas salieran bien, pero por mas esfuerzos realizados la vaina no salia. para rematar tenia una transición de emociones imperiales. Sentía como una cirugía. Un ardor al fondo del corazón. Andaba impreciso en mis respuestas, era indomable. Tenia una cantidad de preguntas que el alma me había dejado sobre el escritorio pero la razón, la razón dejo en visto. Me sentía quebrado por dentro. 

El amor es todo lo opuesto a estar cerrado. 

deconstrucción

A mediados de Junio, una de esas tardes volví a pasar por una de las playas de Saturno, y ella estaba allí, cerca. Volví a recordar de cómo conocí su nombre, y la misteriosa chica, que por gracia pude saber alguna de sus estrellas que tiene en su cielo.  Lo recordé,  y con ello me mostró lo que es el Ben de ahora con aquel chico desfachatado. Me di cuenta de la cantidad de transiciones que he tenido hasta ahora. En medio de mi complejidad, de mi testaruda rebeldía, ella aposto por mí. Se quedo justo allí donde ha permanecido durante estos cinco años. Por eso me gusta venir a esta playa con ella. – Me gusta sentarme donde la brisa ha sido generosa, donde el silencio es agradable aunque algunas veces su silencio me derrite, y en algunos me incomode, pero no tanto. Con ella la melodía salta de unos ojos de gracia a unas manos que dan sin protección, sin limitación y donde Dios me susurra constantemente amor. Me gusta recordar lo bueno de cada situación, me gusta sentir el aroma de aquella persona que ha dejado huella en mi durante estos años, y tú lo has sido niña misteriosa. Lo recuerdo con tanta alegría, como si hubiera esperado un regalo llamado: “”. El regalo fue eterno.

Recuerdo la vez en que te vi de cerca en aquel grupo de evangelismo. Pero nunca hablamos, ni nada parecido. Seguramente no era el momento de coincidir. Hasta aquel 21 de octubre del 2011 cuando el lenguaje 2.0 abrió un camino tamaño cielo. Cuando dos desconocidos iniciaron por medio de una ventana, una conversación que no ha terminado. . . la amistad fue asomada con su tiempo.

Seguramente pudiera no escribir nada para ella y estaría bien. Me ha conocido, y eso me agrada. Yo decidí abrirme con ella, y estoy contento de no haberme equivocado. Los humanos somos tan complejos, estamos llenos de ideas, y algunas bien erradas, por eso nunca sera fácil sostener una relación de amistad. No es fácil alojar el corazón en algunas personas. Ella ha sabido cuidarme, incluso en algunos momentos donde yo soy un peligro para mi.

Ella es real.  . .y no hay regalo que yo le pueda dar, que le haga sombra a tanto tiempo dedicado a este chico, no hay melodía compuesta para ella, que logre decir te quiero amiga. Intento escribir de ella, pero escribo de mi. Escribir de ella es muy complicado, hay letras que no se pueden conjugar para pronunciar su vida. Sumiko es única, y más allá de algún sentimiento de mi querer hacia ella, está el tatuaje que tengo en la piel de mi alma. 

Ella me ha enseñado el valor del momento, de la vida ahora, de la oportunidad de entender el compromiso que hay de una alma, y de lo que se puede llegar a influenciar tan solo con palabras. De aprender a confiar en Dios, y eso significa que nada está bajo mi control. Eso me ha llevado tiempo. Aprender eso, cuesta mucho corazón y coraje. Las dudas se alejan de las personas que confían en su amor. El miedo deja de ser algo cotidiano. Mi vida nació, en uno de esos momentos cuando la oscuridad se apodero de toda la luz. Sumiko asumió el papel que un amigo hace, de alguien a quién le importas de verdad y no es solamente el de acompañar, el de escuchar, o guardar silencio y pensar para escribirme algo.  Ella hizo lo que Dios afirmo en uno de sus pasajes, y es el de levantar al caído. El dolor dio a luz la promesa.  

Supere esa barrera de Alaska con Saturno. Gracias Sumi tengo algo tuyo, tengo una marca tuya.

Quiero verte sonreír al final de mi vida, Di Caho. 

 

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s