Mis Letras

Vivo en el planeta tierra, y aún estoy aquí.

Reglas, leyes, normas, todo eso se resume en obediencia. Aún así, cada uno vive según ellas o fuera de ellas. Hay quienes hacen caso omiso, las pasan por alto, o las olvida para quitarle poder a la fuerza que nos oprime y nos quita ventaja. Políticos, curas, pastores, profesores, filósofos, físicos, músicos, artistas, vagos,médicos, desempleados, escritores, los demás, alguien; pero cada uno de ellos tiene un mundo donde sustentan, y creen haber encontrado algo de verdad, que los anima a continuar dentro. En algunos va la felicidad, la comodidad, la compañía, el amor, en otros, la soledad, la miseria, el abandono.

Cada mundo nos dicen que debemos creer y hasta donde. Como debemos hablar, como vestirnos.Que podemos saber y que debemos saber. Algunos rompen con ello, algunos se marchan de ellos, de este mundo en busca del propio. Su corazón les pide algo más que ese montón de reglas.

10303171_243408492517983_5236022173048685932_nAlgo quema dentro, y no se puede controlar.No nos enseñaron a llegar a los límites y no traspasarlo. No nos dijeron que lo que sintiéramos debíamos ahogarlo con agua fría. Despertamos en busca de lo que deseamos, y así tendremos que terminar.

Terror a la casa, a diarios fúnebres, a tuberías rotas, al furioso mar y su tormenta. Tenemos heridas que han gastado tiempo para ser curadas. Tenemos una ausencia que cuesta luchar. Hay unas ganas de venganza que hacen de algún modo y a una medida en cada uno, un ruido interminable de llegar a la cima y demostrar que podemos. Que el  miedo no nos paralizo,que la  sensación de rechazo no nos aplasto.

Allí está el límite frente a nosotros. Llegamos a el. Arde el alma, se quema el corazón que está en el último tejado. Buscamos una melodía que satisfaga nuestra circunstancia y si no la encontramos empujamos, buscamos no importando que nuestros ojos sean partidos como vidrios, que nuestros odios escuchen la peor canción. Necesitamos conquistar nuestro mundo interior, necesitamos ser quien lo dirija y eso tiene un alto precio, aun si pasamos por encima de las reglas.

Escribir ha sido mi religión. De una muerte a una vida. Es y ha sido el mejor camino para entender y conocer a mi único amigo. Es mi tendencia, mi escondite, mi música, mis pensamientos, mi melancolía, mi Saturno, mi playa, mi llanto, mi sonrisa hacia adentro. Es y ha sido el mejor de los regalos que me dio mi amigo a mis 16 años. En medio de esa aventura, he sido alguien irresponsable al escribir, por así decirlo. Soy alguien que escribe más por el arte de sentir, que por el hecho de ser obediente ante la gramática, la orientación y la estructura que se requiere ante las letras. Entonces diría, que a veces soy algo rebelde para las normas técnicas de los escritores. Uno todo, me divorcio a la siguiente coma, y no escribo más. Me obsesiono con una idea, y no hay freno posible. Inicio lo que no tiene fin. En medio de todo ello, que puede que no sea tan cierto, la inspiración es una camiseta que uno se pone y se quita, luciendo siempre una mirada algo seria y quizás medio enfadada, pero siempre hay de donde sacar más. Algo confuso, pero real, concreto e imaginario.

Ideas solas y huérfanas, estupideces sin palabras, duermo, me levanto y encuentro lo absurdo como un ángel de la guarda. Hasta entenderlo, comprenderlo, masticarlo y no vomitarlo, si eso ocurre entonces le llamo sueño, pero con el objeto de tener claro que cuando todo termine, seguiría la vida sin acostumbrarme a soñar de nuevo lo mismo. Aun sigo intentando escribir, de la desgracia, por mi vanidad, por no acabar mi existencia. Por una felicidad ridícula, por una alegría momentánea, por desamor de una madre de Haku desaparecida de mi propia galaxia. Pero allí estoy, sigo intentando encontrar las mejores letras para que mi mundo sea algo, tristemente mejor.

Lo que soñé esta, pero no tengo una idea de cómo lidiar con eso. Después del ruido, de sus comentarios, sus likes, y retwittes esta la soledad, el silencio de todos: “El mío”.

Tengo un par de chicas que me adoran. Un par de pies que caminan y no bailan. Mi fe es tanta que sigo escribiendo como para mi segundo libro cuando el primero esta vendado, Al final el texto acaba y yo quedo aquí.

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4 comentarios en “Mis Letras

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