Enfermedad Silenciosa [Parte III]

Una “orilla” en la tristeza, de un momento confuso, un sentimiento poco razonable, con gotas de dolor. Una ”honda” soledad que va cogiendo cuerpo, que se va convirtiendo en parte del calendario, que se llena de desesperación, de frustración, de agónico llanto, de silencios; y una decepción que encuentra  en la depresión, la puerta a la “profundidad”. Una profundidad donde sencillamente estas lejos del mundo, distante de la realidad, distraído de tu cosas, lento en aquellas cosas que ayer fueron la razón de ser. Una profundidad que es todo un ‘universo sin limites’, en toda la expresión de la palabra.

Es difícil, complicado tratar de entender las razones y los fundamentos reales de esta enfermedad. Seguramente detenernos, hacer una pausa en nuestra agenda, en nuestro calendario, en nuestra vida por alguien, verdaderamente vale la pena. Quizás, dejemos de hacer algunas cosas importantes en nuestra vida por ese alguien (familiar, amigos) que esta en la orilla, que camina en lo hondo, que se ahoga en la profundidad de esta enfermedad silenciosa. Pero ¿Qué pasa? ¿Qué ocurre con nosotros los “sanos”, los “normales”, “los alegres”, “los luchadores” cuando los enfermos no logran sanar? ¿Qué sucede cuando los que pasan por un momento aislado, triste, de dolor  no logran salir de lo que muchos creemos que un vaso de agua?

Es difícil persistir y quedarnos allí incondicionalmente en medio de tantas situaciones que nos afectan y que afectan a otros, realmente no somos perfectos. Una de las frases que a veces usamos con aquellas personitas que tanto queremos o amamos es “Cuenta Conmigo” y es tan cierto, solo que la vida gira tanto que a veces suele oscurecer un poco y aunque en nuestro corazón esta tan dispuesto, llegamos a perder las ganas cuando realmente no entendemos porque ese alguien está en esa condición y vemos que sigue en la misma condición y quizás peor, y seguramente nos cansamos, dejamos de luchar por ellas (he allí, un error).

Literalmente desconocemos mucho, las miles de razones y pensamientos que atraviesa una persona con enfermedad silenciosa. A veces logramos ver algo, escuchar un ruido del porque esta así, en esa condición, pero nunca tan cerca para conocer y sentir ese pequeño o gran dolor. A veces y lo digo, porque vemos las cosas tan simples, sencillas cuando estamos fuera de ello, que nos conformamos con algunos mensajes, o llamaditas, o quizás un poco más, en visitarla, en saber que tiene, que le ocurre y de cierto modo sentimos que hemos cumplido con nuestro papel de amigos. También es cierto que a veces ni nosotros mismo estamos tan bien como para poder luchar por otro, pero también aun en algunas condiciones podemos dar, y hacer pausa por aquel que decimos querer.

Ciertamente, me gusta escribir, pero sinceramente este tema me duele más de lo que quizás logre imaginar. Más que un tema quizás “aislado” es un caos muy cercano a lo que logramos ver en nuestras redes sociales, e interés personal y nuestra vida diaria. A veces no entiendo como unas pastillas hacen más efecto que una amistad. Increíble que unos medicamentos tengan más efectos que las palabras de un corazon. He leído un poco acerca de esto y me doy cuenta que ellos necesitan más de nosotros de lo que podemos notar, y la verdad es que muchos de ellos no lo dicen, pero es así.


Mi intención no es juzgar a nadie, de cómo manejas tus relaciones de amistad, pero quizás deberíamos revisar un poco más. Hoy ya es tarde para muchos, nuestro retraso causa herida en otros, nuestra indecisión produjo dolor en otros corazones, nuestras excusas dejo eco y lo peor del asunto es que a veces no identificamos quienes de los nuestros posee esta enfermedad silenciosa. Millones de personas sufren de esta enfermedad silenciosa conocida como depresión y que en todas sus escalas: Depresión Severa, Crónica (Distimia), Depresión Doble, Trastorno Bipolar (maníaco-depresiva) , Trastorno Disfórico Premenstrual, deja a mas millones con sueños rotos, pésimas y desastrosas decisiones, enfermedades que llegan a la muerte y cientos de consecuencias. Creo que hay algo mucho más que hacer, que escribir. Hay algo más que decir en una canción.

Creo que no es posible estar deprimido sin estar negativo y ser negativo.Desgraciadamente cuanto más tiempo se permanece en ella, mas difícil se vuelve persistir y salir. Termino, afirmando y creyendo que las personas que sufren un cuadro de depresión es porque realmente necesitan algo, y lo buscan donde no deben. Lamentablemente y desgraciadamente todo se vuelve una gran tormenta de pensamientos y sentimientos que muchos no logran manejar. Hay buenos tratamientos, pero no terminan con curar de un todo. Estoy consciente que con un tratamiento adecuado, y disciplinado podrás salir de cualquier depresión. Hay gente poca o mucha que te quiere ver bien, como la familia, como los amigos. También sé que hay buenos psicólogos que ayudan a orientar, a guiar, pero también sé que existe uno que te quiere más que tu familia, más que tus amigos, que está dispuesto a escuchar el porqué de los llantos, el porqué de todas tus cosas, y que seguro no te juzgara, no te mirara con síntoma que estás en un ciclo de hiperactividad altamente esquizofrenia. Hay alguien que le importas y es “Jesús”. Sé que seguir sus indicaciones no será fácil, que creer es la salida, y que confiar es volver a nacer. al final de todo, tú decides si aceptas este nuevo tratamiento, o si aun sigues tu camino.

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