Enfermedad Silenciosa [ II Parte]

Ha pasado mucho tiempo intentando escribir acerca de uno de los temas que más me causa preguntas. Hace varias semanas atrás, volvió a tocar mi puerta y a decir verdad, dude si valía la pena escribir o no. Si de cierto modo valía la pena arriesgar por lo que muchos temen (imagen), pero al final solo es eso, una imagen, una apariencia que nunca logras cambiar en las personas. Quizás, aparentemente suele ser un tema sin tanta trascendencia, quizás resta más en mí que en ustedes. Quizás habrá más de uno a preguntarme ¿Cómo estoy? ¿Qué me paso? O en caso extremo ¿si me quiero suicidar?

Lo cierto es que este tema no aparece en las primeras planas de los periódicos, y quizás no es el tema más comentado en redes sociales, ni con nuestros amigos. Yo hubiera preferido escribirles acerca de las filisteas y las hebreas, acerca de mi último viaje a santa marta con la Monada y otros nuevos personajes o acerca de los cohetes del amor y sus estrellitas doradas pero no es así.

“Enfermedad Silenciosa” así le llamo yo a lo que muchos llaman “Depresión”. es la respuesta a muchas situaciones y factores que nos suceden. Un desanimo, que se junta de tristeza, y nos lleva en algunos caso a perder la autoestima y nuestro interés en nuestras actividades diarias. Lamentablemente la vida nos rodea de riesgos, de peligros, de inconformismo, de tantas situaciones que en cualquier momento toca nuestra vida y que nos puede cambiar. Lamentablemente no todos tienen el corazón tan fuerte como para sobrellevar muchas circunstancias y momentos. Desgraciadamente no todos tienen la fuerza para resistir, mantenerse y luchar. Lamentablemente muchos se quedan en el dolor, en el abandono, en  la tragedia, en la soledad, en la muerte de un amigo, de un familiar, en el “NO” de una chica, y de malas situaciones que hacen que muchos nos quedemos estancados en la “Depresión”. Aparentemente solemos ver las cosas simples cuando se tratan de otros. Pero que difícil se nos hace cuando se trata de nosotros mismos.

Tenía solo 16 años cuando comencé a sentir la presencia de lo que el mundo y la psicología llama: “Depresión juvenil” que no es más que tener el eco existencial, el proceso de maduración y el conflicto de independencia. Han pasado los años, y he aprendido a conocer más de cerca la depresión como tal. Sentir la tristeza en la piel, la soledad como la brisa, y el sentirme solo por momentos hace que uno piense mucho más de lo que realmente uno es. Pero estar “deprimido” más del tiempo permitido es peligroso. Realmente carcome los poros del alma y el corazón, debilita el cuerpo y los pensamientos, te hace ser alguien quien no eres de cierto modo, te lleva a lugares no permitidos. La verdad es que la depresión en si va acabando poco a poco con los que tienes y con lo que no también. Nos pone a llorar sin saber los ¿Por qué? Te hace sentir Fracasado, sentirte acomplejado y te aísla de la sociedad, de los amigos y familia. Sin darnos cuenta nos abandonamos, cambiando de conductas, y nos hacemos amigos de vicios. Y aunque quizás luchamos y no alcanzamos, buscamos y no encontramos. Donde vemos que la vida se nos hace cada vez más compleja, más agónica, mas sufrida. Donde cada vez que intentamos soñar se nos vuelve pesadilla. Cada vez que vamos a caminar nos caemos, y no logramos evitar sentirnos Tristes, sentirnos acabados, desechos, sin destino, sin presente y mucho menos sin esperanza, pero “La depresión” para muchos sigue allí. Es como un sol en la mañana, que se hace intensa muchas veces, y hace que recurramos a psicólogos, pastillas, medicamentos que poco a poco van afectando nuestra salud mental y física.

Lamentablemente muchos no logran esperar pacientemente la espera de alguien que levante, quizás de alguien que ayude en momentos duros donde sientes morir lentamente. Quizás de intentar una vez más, de resistir en la espera por un consuelo, por un abrigo, por un abrazo, por unas palabras. Sé cuánto cuesta dar un paso más cuando no sientes nada, cuando no ves nada. Seguramente es más fácil llorar, quejarse del intenso dolor, de la vida, de las circunstancias. a veces llegamos a convertirnos en invisibles, en unos muertos en vida. donde ya ni te soportas, ni te aguantas, donde estas en un descontrol fatal. No sabes lo que dices, ni lo que sientes. Desgraciadamente muchos pierden el control con las pastillas, para poder dormir, para bajarle la intensidad al dolor, para tranquilizarse por algunas horas y a decir verdad pareciera algo loco, pareciera algo totalmente fuera de lugar, y mucho mas cuando hay personas alla afuera felices, alegres, en cine, con sus novias mientras que 121 millones de personas sufren de esta enfermedad. La soledad, la nostalgia, la tristeza, el dolor, el llanto, el dolor, la melancolía hace que todo se vuelva en contra y sienten que la única salida es la “Muerte” (suicidio). cerca de 850 millones de personas en el mundo el año anterior optaron por esa mala salida. Algunos tenemos la dicha de tener un amigo que nos acompañe a lugares y momentos duros como estos. A veces  las palabras sobran y los silencios se vuelven inmensos. A veces solo deseas que alguien te acompañé a “Estar” que escuche tu silencio, que te de un abrazo. Pero qué difícil es cuando no existe? Cuando los que están a nuestro alrededor, no se dan cuenta de lo que estas sintiendo? De lo que estás viviendo? Seguramente debe ser fatal, debe ser fría como la muerte.

 Yo termino diciendo que el dolor no es reemplazable, que las lágrimas duelen, y que la depresión es una maldito demonio que acaba con momentos y muchas , demasiadas cosas. Que la gente podrá estar, y no estar y eso duele, pero siempre existirá Dios. que Realmente siempre ha estado y estará para cada uno de nosotros. Y aunque es dificil confiar y soltar Dios ha sido la mejor pastilla para dormir. Dios ha sido el mejor remedio para seguir en esta lucha. Dios existe y es tan real como una maldita depresión que muchos no ven.. Puedes ir a charlas con el psicologo(a) y al momento sentirte tranquilo, puedes tomar pastillas y medicamentos y dormir pero vas a despertar con lo mismo. La Única cura que hay para esos males es el “Amor” y no puedes recibir el Amor sino viene de arriba. y seguramente es tan complejo entenderlo. recibirlo  y verlo como salida, pero nada pierdes en intentar una vez mas. total, si no funciona, solo lo habrás intentado una de las tantas veces. hazlo como si fuera una pastilla mas. Intenta que JESUS sea una pastilla mas, dale la oportunidad y me cuentas. Al fin al cabo, fue El quien te creo y te pensó para que estés aquí leyendo esto. Prueba el medicamento sin religión y dime si algo cambio en ti, a mi me funciono, y seguramente a vos también. solo hay que decidirse. Tiempo & Dios.

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