Promesas duras entre Flores que no se marchitan.

Esto ocurrió el 1 de marzo y hasta hace unos días decidí pasarlo a mis archivos digitales, y publicarlo. Es una de esas historias normales, extrañas que a veces olvidamos con tantas y tantas cosas que pueden ocurrir en nuestra vida, pero ese 1 de marzo al terminar la tarde fui a mi cuaderno y escribí con detalles lo que me había ocurrido. Una niña fenomenal, diferente, que aprendió a aprender de Dios, que sin tanto tiempo entro en mi jardín como una linda y bella florecita y que verdaderamente quiso ser parte de esta historia y de muchas más.

Igual cuando piensas libremente sin importar, sin mirar quien te lee, o quien te escuche, así es. La camiseta roja-vino tintó que había mandado arreglar, esa misma que estaba nueva, tipo polo como a mi me gusta, esa misma me la puse esa mañana. Faltaba poco para salir a mi trabajo, solo era cepillarme los dientes, arreglar el maletín y salir. Me fui con mi mp3 sonando y luego de cinco cuadras veo la preciosa arte de estampado blanco en mi camiseta, fue una felicidad ridícula ver mi camiseta pero no tenia tiempo para devolverme, así que como pude intente disimular que no había ninguna mancha en mi camiseta ( si como no).

Llegue a mi silla de trabajo, mirar un rato mis redes, actualizar la programación musical de la Emisora, bajar las fotos, hacer y editar el video, mandar los correos actualizados de las redes sociales del programa y todo normal como siempre hasta que . . Pum-Pum-Pum en la puerta estaba una niña simpática que nunca me saluda y esa mañana se le dio por saludarme y bueno palabras mas quería que le ayudara, tenia un “S.O.S” tenia una “Urgencia” quería que le editara un video y adivinen? No le supe decir que NO (tonto, cierto?) aprendí ese mañana que de caritas bonitas no se hacen favores cuando en realidad uno no ha terminado con su trabajo. Empecé hacer el video de la niña (por ella fue que me gusto la canción de Don Omar “Danza Kuduro”). Ella pasaba por mi oficina cada 15 minutos, me tenía estresado, luego llego un ingeniero apurándome que si ya tenía el video listo porque había que mandarlo a Bogotá, en fin estrés total. . . descanse a las 12:30 y a montar cámaras para el programa.

Cansado, con hambre y para colmo de males con un bombardeo de pensamientos absurdos en mi cabeza, granadas llamadas “complejos independientes”, hasta que se acabo el programa y de una desarme trípodes, cámaras y cables y antes de subir, la cereza al pudin (un malísimo chiste de mis compañeros de trabajo hacia a mi). Sentado en la oficina, frente al pc, buscaba algo de música y me encontré con “Camila” y esa canción tan fantástica “De que me sirve la vida” ya se podrá imaginar los ánimos que tenia y bueno en eso suena el MSN y era una niña preguntando por el tesoro perdido, haciendo preguntas de inteligencia, y yo solo evadía, con respuestas cortas, hasta que se dio cuenta y empeoro todo, porque ahora si hacia preguntas concretas, y dio en el tobillo lesionado y sin pensar comencé a disparar abiertamente, a sacar esa rabia congelada que tenia, creo que hasta dije cosas que no debí decir, descargue mi arsenal, empecé a reclamar el porque a mi todo me cuesta mas de lo normal, porque siempre me toca pagar mas de la cuenta, que hoy había sido un estúpido día, que todo es injusto, y demás torpezas. Esta niña bendita solo decía cosas lindas, regadas de rosas y promesas. Yo muerto de rabia, y ella feliz de optimismo y determinación. Cuando empecé a conocer a esta niña si vi que le faltaba un apellido y creo que no equivoque. Así que llegue al punto donde le dije: “que mejor me dejara, que por su bien se fuera, que ya había cumplido con ese deber de amiga”, pero esta niña es “Terquísima” así que siguió hablando, recordándome la decisión que ella había tomado y es que: “ella se quedaría aun si yo no quería, que ella me iba a querer aun si yo no, porque a ella no le iba a importar nada, hasta verme bien”. (plop).

¿Porque escribir esto? ¿Para que recordar algo que ya paso y que solo me importa a mi? ¿Porque traer a memoria un día donde las cosas no salieron bien? ¿Para que mostrar mi rabia? ¿Para que escribir y que ustedes lean mi mal comportamiento? Sencillo, porque en ese día, ella saco lo mejor de si, ella me recordó la promesa que hay en una amistad, donde están las fuerzas vinculadas, donde me grito y me dijo: “BERYTH” ¿Dónde esta el solemne acuerdo de fuerzas vinculadas que hemos hecho? ¿Dónde quedo? ¿Cómo y cuando ilustras el amor terco que encarnece la fidelidad por encima, incluso de ti?

Nadie dijo que era fácil sostener una relación de amistad, nadie dijo que era sencillo estar cuando el otro tiene rabia, pero el poder de una promesa de amistad se mantiene y aunque somos humanos, con imperfecciones, con fallas, la historia me habla y me dice que se puede lograr, que se puede mantener y proteger así como le paso a los desfachatados de David y Jonathan. Pues ella, “Ingrid Guzmán”, Es la florecita que no marchito ese día enfadado, que resistió, que soporto y que mantuvo su posición, pero sobre todo que Amo.

No se si tienes alguna florecita de ese calibre en tu jardín, no se si tienes algún Jonathan, algún David en tu vida, pero Si lo tienes: cuida, protege, ama, perdona, dale agua, oxigeno, sol y calor. Pero si no lo tienes, si no tienes esa dicha, existe alguien que te ama, alguien que esta allí cuando a veces las florecitas no están, y es ese que esta allí no importando nada. es ese que me permite tener florecitas, David, Jonathan, en mi globo y mi jardín “Jesús” el mejor amigo de todos.


Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s